La fotografía de moda me escogió a mi

Entrevista para Vistar Magazine

Por: Alejandra A. Alonso

La primera vez que tuvo una cámara en sus manos era solo una niña, sin embargo, nunca pensó en la fotografía como un medio de vida o una carrera profesional. Ahora, en su pink house del Vedado, confiesa que su verdadera vocación es la actuación, pero que al experimentar lo difícil que era toparse con papeles que valieran la pena, encontró detrás del lente una segunda y muy válida oportunidad para poder expresarse. Así, lo que empezó como un hobby, fotografiando a sus amigas actrices en su pequeño estudio, se fue trasformando en un camino que, según contó, le salvó la vida.

May Reguera no es de las personas que esperan sentadas y con los brazos cruzados hasta que llegue el pelotazo del éxito, sino que ella misma se aclara el alma y se alinea los chacras. Pues, cuando el arte es más fuerte que uno, expresarse se convierte en una emergencia del alma.

Esta joven de 27 años ha conseguido fraguar con su look un sello de identidad que cualquier modelo envidiaría: cabello corto, poco maquillaje, pasión por las prendas vintages. Una Tilda Swinton caribeña que ha sabido sacarle partido a su imagen discretamente andrógina (muchas veces rechazada por los direc- tores cubanos de televisión) como parte esencial de su obra fotográfica.

“Supongo que sigo teniendo ganas de estar frente a la cámara porque no ha dejado de gustarme la actuación. De hecho, muchos de mis autorretratos se estimulan por experiencias que he tenido como actriz. En el mundo del espectáculo siempre me ven de una forma, me encasillan mucho por mi físico, no me dan los papeles porque dicen que parezco extranjera cuando,

en realidad, soy hasta guajira. Hace un tiempo, empecé una serie de autorretratos donde recreo personajes diferentes en cada extensión de mi casa. La idea es salir muy distinta en cada foto y, de alguna manera, mostrar que los actores podemos desdoblarnos. No hay una sola May, sino muchas aristas dentro de mí. No significa que, si eres rubia de ojos claros, solo puedas hacer de princesa”.

Reguera creció en Cruces, un pequeño pueblo en la provincia de Cienfuegos, sin acceso a un profundo conocimiento de la alta costura y, aunque asegura que pocas veces tuvo en sus manos una revista de moda, hoy es una de las fotógrafas cubanas más populares en este campo. Hasta la fecha, Reguera ha fotografiado a personalidades del arte y la cultura como Veronica Lyn, Mirtha Ibarra, Eslinda Nuñez, Fernando Pérez, Luis Alberto García, Jorge Perrugorria, Yissi Garcia, Alejandro Falcón, Gloria Torres, entre otros.

También ha trabajado para las revistas Cubaplus, Cache Cubano y Garbos, esta última, autonombrada primera publicación de moda en Cuba después de 1959.

“Llegué modelando a la revista Garbos y, como habían visto mi trabajo anterior, me invitaron a colaborar como fotógrafa y me lancé. Garbos fue un medio que me dio espacio para realizarme profesionalmente y a raíz de eso, empecé a estimular y compartir mis fotografías en las redes sociales. Tenía un amigo que me había hecho una página como actriz, pero me daba pena subir exclusivamente fotos mías, luego, cuando empecé a retratar modelos y artistas visibilicé mi trabajo también en esa plataforma y de alguna manera la gente empezó a seguirme en las redes”.

“Cuando empecé en la revista trabajaban más fotógrafos, pero después me quedé prácticamente sola. Tuve que asumir muchas sesiones de foto en un mismo mes y eso encendió una chispa dentro de mí que me motivó a hacer cosas diferentes, arriesgadas, a lograr que las fotos dentro de un mismo número no se parecieran para que no fuera aburrido. A veces, comparo mis primeros retratos a las cosas que hago ahora y veo un crecimiento” .

¿Para ti la fotografía de moda es un medio de vida o parte de tu realización artística?

“La verdad es que no la elegí, de alguna manera, ella me eligió a mí, porque fue la primera oportunidad que tuve para que alguien se interesara en mi fotografía como algo profesional. Nunca me imaginé haciendo fotografías para una revista de moda, pero al  final este ha sido el campo donde he podido mejorar, crear, entrenar y, bueno, se convirtió también en un trabajo que gozo mucho”.

¿Hasta qué punto han influido en tu carrera como fotógrafa tus estudios previos de actuación?

“Muchísimo, mi fotografía se define por la necesidad de que la persona esté expresando algo y creo que esas son cosas que vienen de la actuación: hacer un estudio al personaje, entender cuáles son sus circunstancias, qué lo rodea, qué lo hace como ser humano. A la gente le cuesta trabajo abrirse, relajarse, mostrarse, entonces, es en ese viaje no forzado donde trato de llegar a la persona que voy a retratar”.

¿Has enfrentado momentos difíciles a lo largo de tu carrera como fotógrafa?

Siempre va a haber gente que le guste tu trabajo y gente que no, pero creo que eso es normal. Siento que hay tantos buenos fotógrafos en el mundo haciendo cosas maravillosas, entonces, lo difícil pudiera ser que ya te llamen fotógrafa y que otros no te vean así, pero tampoco tengo un problema con eso. Me gusta lo que hago y lo seguiré haciendo porque cuando fotografío me siento poderosa.

¿Qué es la fotografía para May Reguera?

“Un escenario donde puedo expresar lo que quiero, cómo me siento y cómo me gustaría que fueran las cosas en la vida real”.

“Para mí, cada sesión de fotos es como empezar de cero. Siempre van a haber cosas nuevas por descubrir. Creo que como artista si dejas de superarte no vas a crecer más y yo, quiero seguir creciendo”.

vistarmagazine.com

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May Reguera, más allá del telón

Entrevista para Cubaplus

Por Wina Acosta

May Reguera, joven actriz y fotógrafa cubana. Sus imágenes instantáneas develan la emoción al que su oficio de actriz la conduce. Piensa mientras levanta la cámara, mira el mundo a través del lente para finalmente inmortalizar un momento único e irrepetible, reflejo de su evolución intelectual y espiritual. Esta fotógrafa apasionada y actriz por afición, con solo 27 años, ya puede presumir de un reveladora obra en el arte del lente transformada en irreverente realidad y elegante fantasía, creando un estilo muy particular.

CubaPlus conversó con ella sobre su vida como fotógrafa.

¿Cómo se despertó en ti esta vocación?

Yo no sabría ubicar un momento justo, hora pienso que de alguna manera el hecho de tomar retratos y quedarme con los instantes fue algo que siempre me gustó; durante mucho tiempo en cada cumpleaños como regalo tenía un rollito de fotos para hacer retratos.

Cuando terminé los estudios de actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA), empecé a hacer retratos con una amiga actriz en los tiempos libres, y luego se fueron sumando otras amigas. Así nació Telón, serie inspirada en personajes femeninos de la mitología griega representadas por actrices; de todo esto, surgió un apego especial por la fotografía como un medio de expresar pensamientos y deseos como ser humano.

¿Qué es para ti la fotografía?

La fotografía fue mi salvación, en un momento donde en mi país se me dificultaban las posibilidades de trabajo como actriz, y aun así, yo quería permanecer aquí, pero tenía cosas que decir. La fotografía para mí ha sido el espacio donde digo lo que quiero, cómo me siento, qué me interesa. Ha sido mi forma de hablar, mi herramienta para acercarme a otros y decirles lo especiales que son, mostrándoles la realidad, más hermosa aun de lo que ellos pensaban, y eso me hace feliz.

¿Esta faceta está conectada o interfiere en tu trabajo como actriz?

A veces es difícil llevar las dos cosas, meramente por el tiempo, que en ocasiones no alcanza. Pero yo tengo la seguridad de que están enteramente conectadas, una me llevó a la otra, y se enriquecen mutuamente.

¿Qué sientes cuando tomas una fotografía? ¿Te sientes dueña del instante?

Me siento creadora, me siento viva y fuerte.

Cuando empecé a realizar fotos, lo que más hacia era documental. Y me encantaba la idea de quedarme con los momentos, guardar imágenes de personas que nunca más iba a ver. A veces un retrato de un paisaje no logra ser tan hermoso como lo ven mis ojos. A veces un retrato hace ver más hermoso un lugar de lo que realmente es. No creo que me sienta dueña de nada. Pero cuando tomo fotos soy muy feliz.

¿Algún momento especial que te haya marcado como fotógrafa?

Una vez conocí a una chica que se escondía detrás de unos espejuelos y con la cabeza gacha. Quise tomarle unos retratos, y para ello tuvimos varias sesiones juntas; era una chica realmente hermosa y no lo sabía, o tenía el temor de ir de linda, porque “si eres linda no puedes ser inteligente, fuerte, independiente o talentosa”. Hace poco coincidimos en otro trabajo y me dijo que le había cambiado la vida, que su actitud ante todo había cambiado y ya no tenía miedo de sentirse linda. Para mí lo especial es pararme frente a alguien con una cámara, mirar dentro de esa persona, hacerla reír, hacerla vibrar.

Todo aquel que tiene una buena cámara se siente fotógrafo. ¿Qué piensas al respecto?

La técnica solo es un intermediario entre la imagen y la capacidad artística. Creo que el que tenga deseos de expresarse, de ver las cosas con amor, el que no solo vea, sino que mire directo al alma, ¡puede hacer lo que quiera! Hay trabajos que precisan de algunos equipos. Pero no creo que sea lo más importante, por lo menos no es lo único que hace falta. Hay que estudiar mucho. Pero sobre todo hay que tratar de ser mejor ser humano, para que tus retratos no solo sean un cuadro perfecto con buena luz y buen encuadre, sino que tengan alma, deseo y vida.

SUITE AMINA

SUITE AMINA, quinteto de cuerdas que evoca las raíces africanas pero defiende la música cubana más auténtica. Delicadeza, felicidad y los colores de la niñez, distinguen a esta cinco talentosas niñas que estudian en el Conservatorio de Música Elemental Alejandro García Caturla (La Habana, Cuba). Con un repertorio tan diverso y alegre como ellas, Fátima, Lia, Diana, Alexa y Carolina (cuatro violines y un cello) solo tienen 10 años, pero les basta para interpretar los más variados géneros que enriquecen el patrimonio musical cubano con la lozanía propia de la infancia.
Bajo la dirección y acompañamiento de Verónica Reyes Toskaeva, prestigiosa instrumentista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, Suite Amina, se ha convertido en un proyecto musical que hace vibrar de emoción con sus cuerdas a los oídos más exigentes.

EMPRENDEDORES CUBANOS EN ARGENTINA por REDACCIÓN GARBOS 26 DE ENERO DE 2018

Cuatro cubanos visitan la ciudad de Buenos Aires por estos días, como parte del evento «En primera persona», un intercambio cultural entre artistas y emprendedores de la Isla con sus homólogos argentinos, que pone su acento en la autogestión cultural y los desafíos que enfrentan los jóvenes en estos tiempos.

Martha Luisa Hernández Cárdenas, teatróloga, poeta, performer y directora creativa de Ediciones sinsentido –editorial independiente cubana–, se une en esta oportunidad a Lisandra Castro López, pionera de las experiencias de Airbnb en La Habana; a Mario Luis Reyes, reportero y miembro del consejo editorial de El Estornudo; y a nuestra May Reguera, fotógrafa y actriz, cuyas espectaculares fotografías cubren esta revista.

Durante el encuentro que se extenderá hasta el 6 de febrero, los cuatro jóvenes cubanos compartirán sus experiencias, visitarán otros proyectos similares en la ciudad porteña, y explorarán opciones de colaboración.

«En primera persona», organizado por Arthaus y el Club Cultural Matienzo, llega ya a su segunda edición, donde una vez más la presencia cubana se hace protagonista.

Inpiración

NO HAY NINGÚN MONSTRUO DENTRO DE TI

Enamórate de la oscuridad.
Del caos y la mierda de la vida. 
De las sombras, de cada parte oculta. 
De cada fragmento que negamos por vergüenza.

Enamórate de la inocencia. 
De este lado infantil que teme a la oscuridad. 
Que teme sentirse expuesto. Mostrarse a sí mismo,
ser visto, salir a la luz.

De las dudas, de los dolores jamás expresados, 
de nuestras extrañas fantasías, de los sentimientos 
que simplemente no sabemos manejar. 
De los terrores de la noche. 
De la rabia que burbujea justo debajo de la superficie. 
Del miedo de no ser dignos de amor.

De los sentimientos y pensamientos que enmascaramos 
para conservar la imagen de ‘mí’. 
Para ser buenos, para ser agradables, para ser espirituales. 
Para ser ‘ese que puede poner todo en orden’.

Enamórate de esta enigmática humanidad. 
Sabe que la oscuridad NO es oscuridad, 
solo fragmentos sagrados anhelando salir a la luz, 
seres que desean amor, y atención, 
y aire para respirar, y ser incluidos en el cuadro más grande del Ser.

No busques la luz, amigo. 
Simplemente sé luz. Sé lo que eres. 
La luz de la vida. 
Y ten el coraje de brillar plenamente 
en cada lugar dolorido, en cada parte sensible.

Ilumina. Brilla. 
Haz que éste sea un lugar seguro para cada pequeño monstruo 
que quiera salir de la clandestinidad. 
Déjale saber que es hermoso.
Y digno. 
Y que no es un monstruo en absoluto.

– Jeff Foster

 

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Marilyn Jimenez Mark

Graduada en negocios y mercado, pero siempre enfocada en el mundo artístico, trabajando como actriz en teatro en Nueva York.  Luego tomó el riesgo y se lanzó como actriz a Hollywood/Los Angeles.

Recientement terminó de grabar un cortometraje titulado “Missed Connections” que actualmente está seleccionado para el Outfest Film Festival. También tiene un personaje en la película de Netflix “Mascots” y en varios capítulos de la serie de Hulu “East Los High”. En “Burgesihna”, una película de cine independiente que se encuentra en post-producción, hace el papel de una villana.

Reguera and Garbos

Reguera and Garbos:

The photographer and the magazine capturing Cuba’s fashion design culture

Story and Photos by Desirae Lee

Published in CUBA: Outside In http://cubaoutsidein.com/arts/cuba-fashion/ 

Fashion and style are universal tools of self-expression. Fashion is a societal time stamp and represents how a culture sees itself in relation to its people and the rest of the world. Intentional or not, we use style to tell about ourselves and portray how we feel.

We may not think of Cuba as a hub for fashion. In the city of Havana there seems to be a desperate trend to copy-cat other cultures, especially American brands. Yet among the logo-obsessed brand-name-chasers, a strong culture of original, modern style is emerging on the island. Maydely Pérez Reguera is determined to capture it with her lens.

Reguera, an actress-turned model-turned photographer, is a creative spirit with international dreams. She likes to be called May. The short, witty name fits her perfectly. She is petit with a fire-red pixie cut that frames her sculpted face in a way any model would envy.

Reguera grew up in Cienfuegos on the southern coast of Cuba, with no access to high fashion influences. But today, she works as a fashion photographer for Revista Garbos, the webzine that bills itself as Cuba’s first fashion magazine since the 1959 Revolution.

Reguera began her career as a model after graduating from The Superior Institute of Art, Cuba’s highest regarded art school, with a degree in dramatic acting. She had done some camera work before and offered to help take pictures within her agency.

She became more and more intrigued with photography and decided to set up an in-home studio. Photography equipment, like most electronics, is hard to acquire in Cuba. Reguera travels to Miami, New York and Las Vegas to buy her gear. She orders from camera equipment catalogues such as B&H in the states and then brings the supplies back with her.

Reguera is now lead photographer for the independent online magazine Revista Garbos, which stands for elegance and beauty.

Reguera captures the quirky designers of Yuri Rayes Gil for the upcoming bridal edition of Revista Garbos. The two men modeling own a bridal rental shop in Havana.

The magazine reports two million subscribers. The way it reaches its audience is not how most people get their fashion news. With shaky internet connections and expensive by-the-hour wi-fi, most Cubans use what is called a “media mule.” Individuals download programs and literature and then go around delivering these downloads to locals’ devices. The mules have everything from TV shows and movies, to books and magazines.

The method works for Garbos, which also advertises through local restaurants and hotels. The magazine is well-respected and has attracted international clients to Reguera. She has worked with prominent actresses and artists around Cuba. Her goal is to have a steady work flow and resources to create the extravagant photoshoots she dreams of, with lions and other wild animals.

Her studio is functional, but not ideal. The walls are painted a deep leafy green. There are only two large windows offering limited natural light. Setting up soft boxes and artificial lighting is difficult with few outlets in the room. So, a majority of her shoots take place around the city of Havana with people she meets in the street.

“Most times my subjects are not models. If I like how they look I ask them to model because it’s more personal and more natural that way,” Reguera says. “This way people aren’t trying too hard.”

Reguera says she keeps an open mind and most of all tries not to repeat ideas. She draws inspiration from all kinds of visuals including movies, plays and paintings. One of her favorite artists is the early 20th century Mexican painter Frida Kahlo for her representation of feminine strength. In her own work, Reguera will often focus more on the person than the clothing.

“I think about what I want the person to express in the picture. I ask, who is this person and what do they do? What has she seen? What does she know? Then I create a story around them.”

Cuban fashion designers are few and far between, but when Reguera discovers one she is always excited to give them a spotlight.

Reguera also has a hand in styling her models. She shops at recycled clothing stores to find unique pieces for her shoots. Her bedroom closets are filled with vintage jackets, bright sweaters, sequin tops and unique printed dresses. It doesn’t stop at her closets. Reguera has racks full of thrifted clothing throughout her home. She doesn’t worry about the clothes being old because she believes they will come back into style.

“Fashion has a cycle to it. We are lucky that style always comes back. Something from 20 years ago will come back and everyone will be wearing it.”
She and a stylist mix and match the items for dozens of shoots. Reguera also takes advice from her two directors, Gabriela Domenech and Rebeca Alderete.

Garbos has a staff of nine: The two directors, two journalists, a designer, a public relations manager, a producer, a finance manager and Reguera; the sole photographer.

The team came together in various ways. Some were classmates in school, others met through mutual acquaintances and admired each other’s work. The group dynamic seems ideal. Observing them conduct a shoot with a client in the streets of old Havana, they appear comfortable with each other, but most importantly listen and trust one another’s creative vision.

“Right now, we are in a time of turmoil, as far as art, intellectual thinking, and artist’s rights,” says Alderete. Our goal is to give local designers and fashionistas a place to work and be recognized.”

Alderete has been in the magazine industry for several years but currently works as a sound engineer. Her father, Angel Alderete, is a well-known Cuban photographer and part of the reason she loves working for the magazine.

Domenech studied foreign language and loves the writing. She recalls the way style used to be made in Cuba decades ago and how people learned to make clothes.

“Before the revolution there were lots of seamstresses and tailors which made the first schools. Now the design schools are all really electrical or architecture.” said Domenech.

The directors describe Revista Garbos influences as eclectic, bohemian and punk.

Reguera’s position at the magazine keeps her busy. Sometimes she will do up to five shoots a day. However, Reguera continues to act to help finance her Garbos work. She also works as an assistant for her parents’ company. Together they sell hand-made leather goods and accessories throughout Cuba and in Latin American countries.

The Garbos staff dreams of becoming a print publication as well as online. But to take this step, Garbos would have to become a state-sanctioned company, possibly losing creative freedom. The staff is not sure that this limitation is worth being printed.

No matter what the next step for the magazine or her career, Reguera knows two things: She has more to learn, and she wants to keep working closely with the people who are influencing the Cuban fashion culture.

“I want to continue to be a part of something big, not necessarily the directing because I love to work directly with the people,” Reguera says. “Most times it’s the simple things that count. Everything from how clothes feel, to how you look …

“The sensation is all very important and that’s my favorite part to capture.”

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Fernando Hechavarria

Fernando Hechavarria, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) desde el 18 de septiembre de 1990, participando como delegado y miembro de sus comisiones de educación en los 2 últimos congresos.

Desde 1976 y hasta 1995 pertenecí al elenco de Teatro Escambray; desde 1995 y hasta la fecha formo parte de la compañía El Público. En 2006 colaboré con Argos Teatro. Egresado de las academias de actuación, ENA en 1976 e ISA en 2008. Cursé estudios en la academia provincial de artes plásticas de Holguín. Desde septiembre de 2002 formo parte del claustro de la facultad de Arte Teatral del ISA, en la especialidad de actuación, donde me desempeñé como jefe de departamento de dicho perfil durante el período 2008-2010. Soy miembro de la comisión de carrera de esa facultad. A partir del 2006 y hasta la fecha soy parte del equipo técnico asesor y profesor de la ENA, en la especialidad de actuación. Actualmente formo parte de la Comisión permanente de educación de la UNEAC, por el Ministerio de Cultura.

He participado como invitado en 2 talleres sobre Meisner, de Steven Bailey, en la Escuela Internacional de Cine; en 2 talleres sobre el texto Shakesperiano, con actrices del teatro El Globo, de Londres; en el taller teórico de Eugenio Barba en el Teatro Escambray, Cuba; el taller sobre técnicas de Investigaciones Sociológicas de Santiago García; en el taller sobre Dramaturgia del Teatro Ruso con Leonid Velejov; el taller sobre Creación Colectiva en el teatro Santiago García; el taller de entrenamiento psicovocal, con la Compañía San Francisco Mime Troupe, de E.E.U.U., el taller sobre Dramaturgia del Teatro Latinoamericano y el papel de la Crítica Teatral en el Festival de las Naciones, en Caracas, Venezuela; en los talleres de Canto y Técnica Vocal para actores, de Nicolai Afonin y Raúl Egurem; y los talleres de Expresión Corporal impartidos por los licenciados Luis y Nieda , en la ENA.

Durante mi carrera, he sido galardonado, entre otros, con los siguientes premios: Mejor Actuación Protagónico Masculina “Florencio Escudero” por “Las Amargas lágrimas de Petra Von Kant”, Mejor Actuación Protagónico Masculina “Caricato” por “Las amargas lágrimas de Petra Von Kant”, Mejor Actuación Protagónico Masculina en el Festival de la Televisión Cubana por “Escapar”, Mejor Actor de Reparto “Caricato” por “Aire Frío”, Mención Actuación Protagónico Masculina de la UNEAC por “Pon tu pensamiento en mí” y Mejor actuación de reparto por “Cuando el agua regresa a la tierra”.

Marcos Madrigal

Marcos Madrigal estudió piano en las academias cubanas. Pertenece a una de las generaciones formadas bajo la influencia de la tradición ruso-soviética y el sólido magisterio de Teresa Junco, verdadera leyenda de la pedagogía musical cubana que vive aún entre quienes estrecharon su mano y aprendieron con ella. Él es resultado de esa cepa, de una herencia cultural ecléctica que tamiza toda influencia con sello propio de cubanía, conjugando rigor, rectitud y sabor autóctono. Luego, tuvo oportunidad de completar su aprendizaje en prestigiosas instituciones internacionales. Seguidamente, comenzaron también las giras por circuitos europeos, con programas cuya constante ha sido ofrecer lo más selecto del patrimonio musical de la humanidad. Pero desde su juventud, este artista ha asumido el reto con la intuición sa- bia de ser la clase de músico para el cual la escuela cuba- na de piano le proporcionó las bases, sin alardes, con respeto y seguridad en sí mismo. «Todo lo que soy hoy tuvo su origen en Cuba, con mi formación musical inicial aquí. Siempre que toco en cualquier escenario del mundo soy consciente de eso, de que soy primero que todo, un hombre, un cubano y un artista contemporáneo con algo que decir desde el piano, más allá de lo que estoy interpretando, sea una pieza clásica, del Barroco o moderna.»

Para leer el articulo completo visita el número de mayo de Garbos www.revistagarbos.com

Pancho García

Nace en Cienfuegos el 4 de octubre de 1943. En el año 1961, trabajó como jefe de almacén en el Hospital de Emergencias de La Habana y allí pertenecía al sindicato del sector de la salud. Se orienta la creación de los grupos de aficionados y comienza a buscar gentes que estuvieran interesados y él mismo, para dar el ejemplo, se presentó.

Cada sindicato tenía su local, su costurera, sus diseñadores,cada cual producía íntegramente todas las obras. Fue el momento de oro del movimiento de aficionados en Cuba.

Aunque había ido poco al teatro ese mundo le gustaba. De todos los que se presentaron tuvo la suerte de ser el único seleccionado y le tocó un instructor que fue vital para la cultura cubana en la década de los sesenta, Juan Rodolfo Amán, el cual empezó a hablar de lo que era el teatro y de la sensibilidad que había que tener; fue decisivo y marcó el momento en que Pancho quedó atrapado.

Allí recibió clases de actuación, expresión corporal, dicción, Historia del Arte y todo lo necesario para su formación integral como actor. Hasta 1968 participó en casi la totalidad de las puestas en escena del referido grupo, dirigidas por Juan R. Amán. Entre estas puestas se destacan algunas como “Hamlet”, “Mundo de Cristal”, “Permiso para casarse”, “Santa Juana de América”, “Peribañez” y “El Comendador de Ocaña”.

En el año 1969, ya como profesional, pasó a formar parte del elenco del grupo Joven Teatro, dirigido por Rubén Vigón, participando como actor en las puestas en escena de “La Alondra”, de Anouil y “Los Juegos Santos”.

En 1970, se incorpora al legendario Grupo Teatro Estudio, decano de las agrupaciones teatrales de Cuba, fundada en 1958 por los hermanos Raquel y Vicente Revuelta. Actualmente figura como Primer Actor de la Compañía Teatral Hubert de Blanck.

Foto tomada en Octubre 2016