La productora dice

MY STUDIO, MY LIFE
MY Studio se arraigó este 2018 como parte imprescindible de mí. Mi proyecto de vida, porque lo siento tan mío como mí May. Mi siempre May.
Por el estudio pasaron muchas personas hermosas que nunca olvidaremos. Como no empezar con Lía Rodríguez que llenó una tarde lluviosa de energía poderosa, de felicidad y tanta paz que desbordaba la pequeña sala de May. La querremos siempre.

Gracias a Gaetano Carluccio Mirielys Cejas González Giselle Armand@Greter Susel Daniela Lemus Castillo @Nohaya @Luxiart @Kell Torres, Envideame, Dihavana y BrasCuba S.A por escogernos.
A Vistar Magazine por hacernos parte!
Sin dudas lo más importante de este año fue #amar&ya. Una exposición que tuve la oportunidad de curar, producir y vivir junto a un equipo excelente. Gracias a todos los que nos apoyaron en este proyecto, gracias a todos los que fueron hasta Estudio50 para llenarse de mucho amor… Gracias por demostrar que las redes sociales no siempre son el mundo construido y manipulado que algunos piensan pues todos los que llegaron ahí son fieles seguidores de May Reguera, de su trabajo, de su estudio, de su equipo y de todo el amor que ella brinda.
Y agradezco a todos esas personitas que apoyan cada uno de los proyectos que llevo a ellos, esos que todos llaman patrocinadores, sponsors, colaboradores: para mí son parte de mi Equipo. Gracias siempre 🙏🙏🙏

Y más! Feliz de ser parte de Ludi Teatro un grupo, donde pueden existir desacuerdos, malos días y energías encontradas pero nunca faltará el amor. Gracias a Miguel Abreu y Rafael Vega Rivera por recibirme con tan cálido abrazo.

Termino el año uniéndome a otro equipo enorme. A penas en unos días han tocado un pedacito de mi corazón…. Gracias a Toques del Río por invitarme a unirme a su piquete!

Y más! Gracias a Day Garcia por hacerme parte de este proyecto de hermosas mujeres. Por invitarme a apoyar a talentosas artistas cubanas y hacerme parte de un movimiento audiovisual que viene con mucha fuerza y talento.
Brenda Navarrete feliz de conocerte: Mulata Linda!

Lena Hernández Rodríguez eres una personita especia. Feliz de haberte conocido
@Grisel Monzón (mi hormiguita) y Karla Menéndez (esta niña está loca)
May Reguera ERES TODO. Qué más puedo decir.

#Amar&Ya, la nueva expo de May Reguera le toma el pulso a la moda cubana

Alejandra, Vistar Magazine

La cámara es el vehículo para expresar un sentimiento que trasciende los cánones estéticos de la fotografía de moda.

Su mirada libre, salvaje y colorida, es la de una artista que no sigue esquemas ni fórmulas manidas. La exposición fotográfica, #Amar&Ya, de May Reguera que abrió sus puertas este lunes retrata lo mejor de la obra de diseñadores cubanos consolidados y emergentes, en consonancia con el estilo de la creadora.

Si eres un amante de la fotografía fashion mejor ve haciendo un hueco en tu agenda porque esta expo, disponible hasta el 30 de noviembre en Estudio 50, puede ser la ideal para pasar un buen rato.

Lo que comenzó de manera fortuita, tomando imágenes a sus amigas en su pequeño estudio del Vedado se convirtió en un camino profesional que ya comienza a dar frutos. Fotógrafa, actriz y, a veces, su propia modelo, May Reguera lo mismo reinterpreta la moda que teatraliza ante la mirilla de su lente experto.

Al decir de la artista, se trata de una muestra de 28 piezas que intenta salirse de la media, lejos de esos looks viciados que todos tenemos grabados en la retina.  #Amar&Ya repasa las creaciones de diseñadores cubanos como Pavel y Guido, Rosana Vargas, Lourdes Trigo, Mayelín Guevara, Vladimir Cuenca, entre otros.

“Es una expo muy variada porque cada fotografía dependió mucho del diseñador con que estuviera trabajando. Me inspiraba esa persona, entonces trataba de resaltar su pieza y mezclarla con la sensación que a mí me transmite el vestir”, comentó Reguera a VISTAR.

En #Amar&Ya el amarillo más que color se torna en concepto, listo para transmitir sensaciones. Para la artista, el prisma se transforma en una sola tonalidad que da una orden perentoria.

Sin dudas, es una muestra que se acerca a una corriente más vanguardista y contemporánea si la comparamos con las anteriores exposiciones personales de la artista. En esta ocasión, con su fotografía de moda, la mirada aprehende de otra manera y aunque no se trata de una expo con estructura estandarizada, sino llena de aristas, en cierta medida hay espacio para la simplicidad.

“Esto es totalmente diferente, mucho más ambicioso, algo que creció sin darme cuenta. Formar parte de la Semana de la Moda me motivó mucho a que el estreno de la muestra estuviera acompañado por una pasarela también. Ha sido un trabajo súper duro tener que hacer coincidir un montón de cosas, conseguir gente que apoye y eso es difícil porque no hay muchas personas que creen en la moda”, aseguró May.

May Reguera, imágenes en #Amar&Ya por Alejandro Chang

Cámara mediante, May Reguera expresa lo que siente de una manera que va más allá del establishment de la moda. La artista busca lo multicolor, lo multiétnico, diverso y libre. Así fue su más reciente exposición fotográfica: #Amar&Ya, donde plasmó desde su estilo la obra de diseñadores cubanos consagrados y emergentes.

Con 28 piezas (Impresión Epson Inkjet K3 Display Trans Backlight) May rompre esquemas y muestra una variedad de modelos portando las creaciones de diseñadores como Rosana Vargas, Mayelín Guevara, Pavel y Guido, Jorge Gil, y Vladimir Cuenca, entre otros.

May, formada en la actuación, comenzó con un pequeño estudio en su casa del Vedado, y hasta hoy se ha labrado un camino como fotógrafa profesional. En ocasiones como su propia modelo, logra teatralizar los conceptos y colarlos en su lente para decir lo que sienten la fotógrafa y la actriz.

A propósito de May Reguera y #Amar&Ya, su curadora general Mayvic Delgado ha comentado que “de su trabajo en la fotografía de moda pretendemos erigir este proyecto curatorial, basados en la hipótesis de que la fotógrafa desarticula los códigos tradicionales de concebir la fotografía de moda. No pretendemos, con carácter vanguardista adjudicar esta desarticulación / subversión a una cualidad sublime, si no por el contrario remitiéndonos al trabajo de grandes fotógrafos que han trascendido en la industria de la moda precisamente por hacer propia algún tipo de subversión”.

Aquí el amarillo muta de color a concepto y trasmite en toda la expo una sensación que subvierte los cánones asignados a esta tonalidad. Igualmente en la selección curatorial hay un marcado interés en rescatar imágenes que lleven la interpretación por un camino dual, abriendo los horixzontes a las lecturas más allá del mundo de la moda.

Así, May Reguera logra quebrar las asociaciones puramente comerciales que pudiera tener la fotografía de moda, para intensificar el valor de cada una de las piezas.

#Amar&Ya “viene de la más sublime intención de encontrar amarillo en cada fotografía de May, no siempre presente en la paleta de color más si en la intención. Está inspirado en la frase utilizada por Mario de Micheli en el texto Las vanguardias artistas del siglo XX, referido al pintor Matisse y a esa intención de hacer explotar el lienzo a través del amarillo. No se centra en el amarillo como color si no en el valor que el mismo posee como pretexto visual, conteniendo las emociones de cada intención, mirada o composición”, agregó Mayvic en la nota curatorial.

La expo, que forma parte de las actividades de la Semana de la Moda, estará disponible hasta el 30 de noviembre en Estudio 50, donde los asistentes podrán disfrutar ese día, además de la muestra, de la música de Oliver Valdés y las DJ Pauza acompañados de una pasarela de los diseños de vestuario de Teatro El Público.

#AMAR&YA LA EXPO FOTOGRÁFICA DE MAY REGUERA. REDACCIÓN VISTAR

Captura de pantalla 2018-12-04 a la(s) 12.33.00 AM

 

May Reguera movió a todos sus seguidores a Estudio 50 con una exposición de foto- grafía de moda que abrió las puertas al público el 19 de noviembre. La muestra retrata lo mejor de la obra de diseña- dores cubanos consolidados y emergentes, en consonancia con el estilo de la creadora.

Se trata de 28 piezas que intentan salirse de la media, lejos de esos looks viciados que todos tenemos grabados en la retina. #Amar&Ya repasa las creaciones de diseñadores cubanos como Pavel y Guido, Rosana Vargas, Lourdes Trigo, Mayelín Guevara, Vladimir Cuenca, entre otros.

Una corriente más vanguar- dista y contemporánea es notable si la comparamos con las anteriores exposiciones personales de la artista. En esta ocasión, con su fotografía de moda, la mirada aprehende de otra manera y aunque no se trata de una expo con estructura estandarizada, sino llena de aristas, en cierta medida hay espacio para la simplicidad.

La muestra tuvo clausura por todo lo alto. El 30 de noviembre a las 7p.m.
en Estudio 50, la pasarela exhibió los diseños de Vladimir Cuenca, Celia Ledón y Roberto Ramos; una serie de vestuarios para Teatro El Público de Carlos Díaz. La música, por otro lado, estuvo a cargo de la Pauza, con Oliver Valdés en la batería, Jorge Aragón al piano y el saxo de Jamil Shery.

#excesivamentelibre por Martha Luisa Hernández Cardenas

May Reguera es fotógrafa, mayormente fotografía cuerpos y escenarios por el deseo aprehensivo de compartir la moda, lo fashion, lo “bello”. En toda esa “construcción” hay lugar para el grotesco, lo ruinoso, y por eso, sacudiéndonos de la superficialidad tan temida de los conceptos anteriores (moda, fashion y “bello”), lo bizarro de sus puestas en escena, lo multiforme, multiverso, nos hace mirar fotografías tan frágiles como crisálidas, bellezas tan rudas como escamas, líquidos tan impolutos como alcantarillado. Sobre la exposición a la que nos invita, lo que más me interesa es proponer una mirada sobre sus piezas, desde la expectación sensible que provoca por lo paradójico de lo aprehendido. En May Reguera hay lugar para lo indecible e indefinido. Por eso, he llegado a suponerla niña, actriz, fotógrafa y mujer llena de opuestos. La siguiente exposición exhibirá el complejo y variado mundo de una práctica que nació como hobby o simulacro (actriz que imagina posibles autorretratos como performance), siguiendo el encargo de una revista de modas (líneas de ropa y mujeres paradigmáticas), fotógrafa con una fuerte, sólida y cuidada presencia en las redes sociales (MYreguera studio). De algún modo, May Reguera ha sentido que toda la “superficialidad” que puede “juzgar” su trabajo, no implicaría una subestimación de su práctica, en cada serie predomina el ojo de una mujer persistente, y admiro en ella la exquisitez de lo fijado, lo intertextual, lo consabido, lo innombrable, que a fuerza de trabajar, desploma cualquier síntoma clasificatorio, porque, por encima de todas las cosas, May Reguera es el fenómeno del emprendimiento, de la creatividad y el riesgo llevados al límite.

La textura, la sensorialidad de los elementos, los colores y la adoración por Ren Hang, son referencias sobre las que hemos conversado. La curiosidad y lo divertido de situar desde su “influencia” temas acuciantes del contexto político (el matrimonio igualitario o la lucha contra el cáncer), son potencias que generan una imagen más compleja de su quehacer, y aunque es experta en etiquetas, su trabajo no se agota en una señal orientada a la definición cuadrada (ella es en un espejo cóncavo y agrietado, #libre, #puramentelibre, #excesivamentelibre, disfruta estar en la moda, lo fashion y lo “bello” sin antagonismos con lo político, lo olvidado y lo “real”).

No es solo que la fotografía ocupe sus 28 horas al día, al escucharla hablar de las series que está planeando (siempre me interesan las memorias/diarios de viaje que me regalan su paso por Buenos Aires o New York, maneras de refundar el diario como un gesto de exhibición íntimamente político), su emergente producción insiste en redefinir la fotografía de moda en el contexto cubano y de aprovechar el fenómeno del “social media” para divulgar y legitimar la vulnerable construcción de Cuba que se hace como mujer.
En un espacio de carente discusión o pensamiento, yaunque otro tipo de reflexiones podrían llevarme a distinguir entre el consumismo frívolo y el “influencer” o ejercicios más experimentales o serios, siento que el fenómeno paradójico y poético de May Reguera se percibe en estas instantáneas como autoría personal. A un ritmo violento se ha convertido en una artista sagaz, intrépida, presente, y su presencia es hasta ahora oxígeno. Aquí hay espacio para la simulación, para el culto a lo indecible, modelos canónicas, pieles, oxidaciones, cristalería en una piscina, exceso de flores, arrugas, tiros al blanco, muecas, poses, arcas, hombros y pezones. Prefiero invitar a aprehender esta experiencia desde sus paradojas, sus sutiles provocaciones y su viralidad (qué significa una foto en esta época, qué significa la reproducción, la copia, la libertad de un hashtag, qué significa ser niña, actriz, fotógrafa y mujer llena de opuestos).

Martha Luisa Hernández Cadenas, Martica Minipunto (Con la promesa de no rechazar nunca más una sesión de fotos con May, estaba pensando en fotos con caballos, con hormigueros, en fábricas sucias y abandonadas, en parques infantiles cerrados con candado, estaba pensando en fotos que hablaran libremente de mí)

#Amar&Ya por Mayvic Delgado

La exposición era un hecho cada día más cercano, y seguían llegándome las propuestas de May, desafiando toda categorización estática u ordenamiento previsible. El proceso de selección no podía ser lineal, pues una muestra de su quehacer fotográfico es también una ventana a sus ideas y a su personalidad: explosiva, volátil, un shock de energía y creatividad. Más que establecer una narrativa específica a través de las piezas, se trataba de capturar una actitud, impregnada en cada uno de los espacios y personas enmarcadas por su lente.

La fotografía de May Reguera abarca un amplio diapasón que se extiende desde el trabajo autorreferencial, documental y autoral hasta la fotografía de moda y teatro, movilizando, en consecuencia, una visualidad que discurre en diferentes direcciones sin perder en cuanto a coherencia de estilo. En cada una de estas áreas de interés confluyen varios denominadores comunes, ya sea el sujeto retratado, la atmósfera como condicionante, o la relación entre ambos.

En esta ocasión la temática central es la Moda; pero no como industria, producto o mercancía, sino como valor, como herramienta de la cual se apropia una imagen que se construye con el fin de sugerir.

La moda se encuentra vinculada a un estilo de vida, y en la fotografía de May su representación está construida a partir de espacios etéreos y fluidos que propician el olvido de la presencia de la cámara por parte de la modelo, integrándola a una atmósfera de intimismo y privacidad. Cada uno de los elementos presentes en las fotos posee una cualificación individual, y al mismo tiempo, la capacidad de conformar, en conjunto, un registro expresivo particular, en el que tanto objetos como personas son capaces de adquirir múltiples connotaciones. May se encarga de que lo logren sin dejar de ser, en primer lugar, índices de lo bello, algo tan difícil de aprehender como imposible de ignorar una vez que es construido, o casi podríamos decir, conjurado…

Hoy, la muestra final no asume una estructura curatorial estandarizada, se sale de los límites de una supuesta y forzada selección. Nada justifica las piezas como un todo, pues cada una tiene su propia argumentación. Existe un tema, un pretexto – la moda – pero no un concepto a priori. Es amarillo. Ella es amarilla, se siente amarilla, piensa en amarillo. Es más que un color, es un grito, una intención.

Todo estatismo se rompe cuando tienes en frente una fiera amarilla, un alma que solo quiere: amar, ¡y ya!

Mayvic Delgado Segade

Curadora

El lente colorido de May Reguera

15 junio, 2018

Por Susana Bugallo

Fotos May Reguera

Dice que sueña con una galería estudio en la que pueda fotografiar y exponer todo lo que cree. Pero May Reguera ya tiene un espacio en el que las personas siguen su trabajo con devoción. Es en el mundo virtual, ¿y quién cree en las fronteras cuando se trata de arte?

Su página en Facebook supera los mil seguidores y cada día crece más. Porque los adictos a la creatividad de esta geminiana empedernida siguen llegando a su muro para enterarse de la peripecia que ahora tiene delante del lente esta muchacha.

Comenzó (como casi cualquier apasionado) desde su niñez. Tenía una pequeña cámara con la que hacía fotos a todas sus amigas. Ya en ese entonces se trataba de retratos. Nada como la naturaleza humana para seducir a May. Quizás por eso fue que estudió actuación y, después de graduarse, se lanzó al mundo de la fotografía en una etapa en la que tenía poco trabajo relacionado con su profesión.

Comenzó por fotografiar a otra amiga actriz. Después otros actores las vieron y quisieron reflejarse en el lente de la Reguera. Y ahí todo tomó más fuerza. No fue hasta su llegada a la revista cubana de moda Garbos que conoció el mundo fashion y sus potencialidades.

«Llegué a Garbos como modelo y me invitaron a trabajar como fotógrafa. La revista me dio un lugar para crear y aprender a trabajar en equipo. Este fue un buen espacio para crecer, equivocarme y evolucionar», resume.

Dice que nunca enfrenta la sesión pensando en que se trata de fotografías de moda. «Para mí lo más importante es el individuo, y el discurso que tenga como artista», acentúa. Y ello la lleva a reinventarse a base de conceptos que vayan más allá del trabajo de un diseñador.

«Me gusta jugar con los colores, que haya expresividad; lo veo desde la actriz que llevo dentro. Por supuesto que hay referencias que una va aprendiendo como movimientos y algunas técnicas», enfatiza.

«Cuando es de moda, es muy importante la ropa que use la modelo y el estilismo, además de que le dedico a esas instantáneas un trabajo de posproducción más meticuloso. Me gusta que se vea limpio, y algo que llevo de la actuación es que menos, es más. Mientras más simple, más hermoso», se define.

Respecto al mundo de la moda en Cuba, Reguera comenta que lo que rige el modo de vestir en la Isla es la urgencia por comodidad, y la necesidad de que la ropa esté acorde al clima.

«Siento que hay mucha gente talentosa, pero con muchas limitaciones, porque no podemos hablar de industria debido a las carencias y para un diseñador es importante elegir qué tipo de tela necesita, u otros requisitos que en Cuba son inalcanzables.

«En el caso de las modelos, creo que es más fácil porque vienen diseñadores desde otros lugares que desean trabajar aquí, y eso es trabajo para ellas, aunque añoran que su labor tenga una conexión más internacional», valora May.

¿Quién quieres ser en el mundo de la fotografía?, es la pregunta que Caché Cubano le lanza.

«Tengo deseos de seguir aprendiendo. Y he disfrutado mucho cada vez que he podido hacerlo, el momento de exponer y mostrar lo que hago. Soy muy analógica y me gusta mucho lo impreso. Me encantaría tener mi espacio para que fuera estudio y galería. Siento que es muy difícil para los jóvenes llegar a esos lugares», confiesa.

Por ahora, tiene su estudio virtual, con más de mil seguidores… «Fue algo inconsciente lo que ocurrió con las redes. Un amigo me hizo una página en Facebook para poner mi trabajo como actriz, pero me daba mucha pena. Cuando comencé a hacer fotografías era diferente, porque estaba exponiendo a otras personas. Al final he acabado mostrándome a mí misma, porque a veces tengo ideas y soy yo la única persona que está.

«Defiendo que la cantidad de likes o personas que te siguen no define tu talento. Sin embargo, funciona mucho que, antes de ver tu trabajo, te piden cuántos seguidores tienes. Y eso es lo terrible, porque con la situación del Internet en el país, jamás podremos hacerlo como en el mundo», analiza.

«Me gusta que la gente ame las fotos, que me cuente lo que más le atrae. Y me encanta que las modelos disfruten ser retratadas por mí, que sientan la confianza de que pueden ser lindas y a la vez inteligentes, porque hay muchos tabúes en torno a esto, y personas que piensa que el mundo de la moda es superficial.

«Creo que puedes ser una mujer hermosa tal y como eres (sin el estereotipo de la belleza). Y por eso me encanta cuando hago retratos en que la persona pueda sentirse cómoda porque es única, independiente, especial, y no hay nadie como ella. Eso se lleva con orgullo, alegría de vivir y de ser una misma. La actitud es lo que hace hermosa a la persona», reflexiona esta joven fotógrafa a la que podrás ver también en Caché Cubano.

La fotografía de moda me escogió a mi

Entrevista para Vistar Magazine

Por: Alejandra A. Alonso

La primera vez que tuvo una cámara en sus manos era solo una niña, sin embargo, nunca pensó en la fotografía como un medio de vida o una carrera profesional. Ahora, en su pink house del Vedado, confiesa que su verdadera vocación es la actuación, pero que al experimentar lo difícil que era toparse con papeles que valieran la pena, encontró detrás del lente una segunda y muy válida oportunidad para poder expresarse. Así, lo que empezó como un hobby, fotografiando a sus amigas actrices en su pequeño estudio, se fue trasformando en un camino que, según contó, le salvó la vida.

May Reguera no es de las personas que esperan sentadas y con los brazos cruzados hasta que llegue el pelotazo del éxito, sino que ella misma se aclara el alma y se alinea los chacras. Pues, cuando el arte es más fuerte que uno, expresarse se convierte en una emergencia del alma.

Esta joven de 27 años ha conseguido fraguar con su look un sello de identidad que cualquier modelo envidiaría: cabello corto, poco maquillaje, pasión por las prendas vintages. Una Tilda Swinton caribeña que ha sabido sacarle partido a su imagen discretamente andrógina (muchas veces rechazada por los direc- tores cubanos de televisión) como parte esencial de su obra fotográfica.

“Supongo que sigo teniendo ganas de estar frente a la cámara porque no ha dejado de gustarme la actuación. De hecho, muchos de mis autorretratos se estimulan por experiencias que he tenido como actriz. En el mundo del espectáculo siempre me ven de una forma, me encasillan mucho por mi físico, no me dan los papeles porque dicen que parezco extranjera cuando,

en realidad, soy hasta guajira. Hace un tiempo, empecé una serie de autorretratos donde recreo personajes diferentes en cada extensión de mi casa. La idea es salir muy distinta en cada foto y, de alguna manera, mostrar que los actores podemos desdoblarnos. No hay una sola May, sino muchas aristas dentro de mí. No significa que, si eres rubia de ojos claros, solo puedas hacer de princesa”.

Reguera creció en Cruces, un pequeño pueblo en la provincia de Cienfuegos, sin acceso a un profundo conocimiento de la alta costura y, aunque asegura que pocas veces tuvo en sus manos una revista de moda, hoy es una de las fotógrafas cubanas más populares en este campo. Hasta la fecha, Reguera ha fotografiado a personalidades del arte y la cultura como Veronica Lyn, Mirtha Ibarra, Eslinda Nuñez, Fernando Pérez, Luis Alberto García, Jorge Perrugorria, Yissi Garcia, Alejandro Falcón, Gloria Torres, entre otros.

También ha trabajado para las revistas Cubaplus, Cache Cubano y Garbos, esta última, autonombrada primera publicación de moda en Cuba después de 1959.

“Llegué modelando a la revista Garbos y, como habían visto mi trabajo anterior, me invitaron a colaborar como fotógrafa y me lancé. Garbos fue un medio que me dio espacio para realizarme profesionalmente y a raíz de eso, empecé a estimular y compartir mis fotografías en las redes sociales. Tenía un amigo que me había hecho una página como actriz, pero me daba pena subir exclusivamente fotos mías, luego, cuando empecé a retratar modelos y artistas visibilicé mi trabajo también en esa plataforma y de alguna manera la gente empezó a seguirme en las redes”.

“Cuando empecé en la revista trabajaban más fotógrafos, pero después me quedé prácticamente sola. Tuve que asumir muchas sesiones de foto en un mismo mes y eso encendió una chispa dentro de mí que me motivó a hacer cosas diferentes, arriesgadas, a lograr que las fotos dentro de un mismo número no se parecieran para que no fuera aburrido. A veces, comparo mis primeros retratos a las cosas que hago ahora y veo un crecimiento” .

¿Para ti la fotografía de moda es un medio de vida o parte de tu realización artística?

“La verdad es que no la elegí, de alguna manera, ella me eligió a mí, porque fue la primera oportunidad que tuve para que alguien se interesara en mi fotografía como algo profesional. Nunca me imaginé haciendo fotografías para una revista de moda, pero al  final este ha sido el campo donde he podido mejorar, crear, entrenar y, bueno, se convirtió también en un trabajo que gozo mucho”.

¿Hasta qué punto han influido en tu carrera como fotógrafa tus estudios previos de actuación?

“Muchísimo, mi fotografía se define por la necesidad de que la persona esté expresando algo y creo que esas son cosas que vienen de la actuación: hacer un estudio al personaje, entender cuáles son sus circunstancias, qué lo rodea, qué lo hace como ser humano. A la gente le cuesta trabajo abrirse, relajarse, mostrarse, entonces, es en ese viaje no forzado donde trato de llegar a la persona que voy a retratar”.

¿Has enfrentado momentos difíciles a lo largo de tu carrera como fotógrafa?

Siempre va a haber gente que le guste tu trabajo y gente que no, pero creo que eso es normal. Siento que hay tantos buenos fotógrafos en el mundo haciendo cosas maravillosas, entonces, lo difícil pudiera ser que ya te llamen fotógrafa y que otros no te vean así, pero tampoco tengo un problema con eso. Me gusta lo que hago y lo seguiré haciendo porque cuando fotografío me siento poderosa.

¿Qué es la fotografía para May Reguera?

“Un escenario donde puedo expresar lo que quiero, cómo me siento y cómo me gustaría que fueran las cosas en la vida real”.

“Para mí, cada sesión de fotos es como empezar de cero. Siempre van a haber cosas nuevas por descubrir. Creo que como artista si dejas de superarte no vas a crecer más y yo, quiero seguir creciendo”.

vistarmagazine.com

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May Reguera, más allá del telón

Entrevista para Cubaplus

Por Wina Acosta

May Reguera, joven actriz y fotógrafa cubana. Sus imágenes instantáneas develan la emoción al que su oficio de actriz la conduce. Piensa mientras levanta la cámara, mira el mundo a través del lente para finalmente inmortalizar un momento único e irrepetible, reflejo de su evolución intelectual y espiritual. Esta fotógrafa apasionada y actriz por afición, con solo 27 años, ya puede presumir de un reveladora obra en el arte del lente transformada en irreverente realidad y elegante fantasía, creando un estilo muy particular.

CubaPlus conversó con ella sobre su vida como fotógrafa.

¿Cómo se despertó en ti esta vocación?

Yo no sabría ubicar un momento justo, hora pienso que de alguna manera el hecho de tomar retratos y quedarme con los instantes fue algo que siempre me gustó; durante mucho tiempo en cada cumpleaños como regalo tenía un rollito de fotos para hacer retratos.

Cuando terminé los estudios de actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA), empecé a hacer retratos con una amiga actriz en los tiempos libres, y luego se fueron sumando otras amigas. Así nació Telón, serie inspirada en personajes femeninos de la mitología griega representadas por actrices; de todo esto, surgió un apego especial por la fotografía como un medio de expresar pensamientos y deseos como ser humano.

¿Qué es para ti la fotografía?

La fotografía fue mi salvación, en un momento donde en mi país se me dificultaban las posibilidades de trabajo como actriz, y aun así, yo quería permanecer aquí, pero tenía cosas que decir. La fotografía para mí ha sido el espacio donde digo lo que quiero, cómo me siento, qué me interesa. Ha sido mi forma de hablar, mi herramienta para acercarme a otros y decirles lo especiales que son, mostrándoles la realidad, más hermosa aun de lo que ellos pensaban, y eso me hace feliz.

¿Esta faceta está conectada o interfiere en tu trabajo como actriz?

A veces es difícil llevar las dos cosas, meramente por el tiempo, que en ocasiones no alcanza. Pero yo tengo la seguridad de que están enteramente conectadas, una me llevó a la otra, y se enriquecen mutuamente.

¿Qué sientes cuando tomas una fotografía? ¿Te sientes dueña del instante?

Me siento creadora, me siento viva y fuerte.

Cuando empecé a realizar fotos, lo que más hacia era documental. Y me encantaba la idea de quedarme con los momentos, guardar imágenes de personas que nunca más iba a ver. A veces un retrato de un paisaje no logra ser tan hermoso como lo ven mis ojos. A veces un retrato hace ver más hermoso un lugar de lo que realmente es. No creo que me sienta dueña de nada. Pero cuando tomo fotos soy muy feliz.

¿Algún momento especial que te haya marcado como fotógrafa?

Una vez conocí a una chica que se escondía detrás de unos espejuelos y con la cabeza gacha. Quise tomarle unos retratos, y para ello tuvimos varias sesiones juntas; era una chica realmente hermosa y no lo sabía, o tenía el temor de ir de linda, porque “si eres linda no puedes ser inteligente, fuerte, independiente o talentosa”. Hace poco coincidimos en otro trabajo y me dijo que le había cambiado la vida, que su actitud ante todo había cambiado y ya no tenía miedo de sentirse linda. Para mí lo especial es pararme frente a alguien con una cámara, mirar dentro de esa persona, hacerla reír, hacerla vibrar.

Todo aquel que tiene una buena cámara se siente fotógrafo. ¿Qué piensas al respecto?

La técnica solo es un intermediario entre la imagen y la capacidad artística. Creo que el que tenga deseos de expresarse, de ver las cosas con amor, el que no solo vea, sino que mire directo al alma, ¡puede hacer lo que quiera! Hay trabajos que precisan de algunos equipos. Pero no creo que sea lo más importante, por lo menos no es lo único que hace falta. Hay que estudiar mucho. Pero sobre todo hay que tratar de ser mejor ser humano, para que tus retratos no solo sean un cuadro perfecto con buena luz y buen encuadre, sino que tengan alma, deseo y vida.

SUITE AMINA

SUITE AMINA, quinteto de cuerdas que evoca las raíces africanas pero defiende la música cubana más auténtica. Delicadeza, felicidad y los colores de la niñez, distinguen a esta cinco talentosas niñas que estudian en el Conservatorio de Música Elemental Alejandro García Caturla (La Habana, Cuba). Con un repertorio tan diverso y alegre como ellas, Fátima, Lia, Diana, Alexa y Carolina (cuatro violines y un cello) solo tienen 10 años, pero les basta para interpretar los más variados géneros que enriquecen el patrimonio musical cubano con la lozanía propia de la infancia.
Bajo la dirección y acompañamiento de Verónica Reyes Toskaeva, prestigiosa instrumentista de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, Suite Amina, se ha convertido en un proyecto musical que hace vibrar de emoción con sus cuerdas a los oídos más exigentes.